El crecimiento del gasto en salud es una realidad que enfrentan los sistemas sanitarios de todo el mundo. Factores como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la incorporación de nuevas tecnologías han incrementado la demanda de servicios médicos y la presión sobre los presupuestos. Sin embargo, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), invertir más recursos no siempre se traduce en mejores resultados para los pacientes.

Durante una entrevista en La Octava Noticias, Patricia Arroyo, Directora de Estrategia Comercial e Innovación de EMA Salud, explicó que el verdadero reto para los sistemas de salud es mejorar la eficiencia mediante la transformación digital y una gestión inteligente de los recursos.

Las ineficiencias representan una oportunidad de mejora

La OCDE estima que hasta el 20% del gasto en salud puede perderse debido a duplicidad de procesos, una gestión clínica y administrativa deficiente o una falta de coordinación entre las distintas áreas de una institución.

En el caso de México, Patricia Arroyo señaló que este porcentaje equivaldría aproximadamente a 360 mil millones de pesos, una cifra que dimensiona el impacto económico de las ineficiencias y la importancia de implementar estrategias que permitan optimizar los recursos disponibles.

Además, la OCDE advierte que uno de cada diez pacientes sufre un daño prevenible durante la atención médica y que más del 10% del gasto hospitalario se destina a corregir errores evitables o infecciones asociadas a la atención en salud, lo que evidencia la necesidad de fortalecer los procesos asistenciales y administrativos.

La salud digital como motor de eficiencia

Para enfrentar estos desafíos, la salud digital se ha convertido en un pilar estratégico para transformar la operación hospitalaria. Patricia Arroyo destacó que el Expediente Clínico Electrónico es la base de esta transformación, ya que concentra toda la información médica del paciente en un solo expediente, facilitando la continuidad de la atención, reduciendo duplicidades y mejorando la toma de decisiones clínicas.

A este ecosistema se integran también los sistemas administrativos y financieros, que permiten gestionar inventarios, farmacia, compras, recursos y costos hospitalarios de forma más eficiente. Cuando estas plataformas trabajan de manera integrada, es posible conocer con precisión qué atención recibió un paciente, qué recursos fueron utilizados y cuál fue el costo asociado, generando una mayor trazabilidad y fortaleciendo tanto la gestión clínica como la sostenibilidad financiera de las instituciones.

Interoperabilidad: el siguiente paso

Uno de los principales retos que enfrenta México es lograr una verdadera interoperabilidad entre las instituciones de salud. Compartir información clínica de manera segura permite dar continuidad a la atención entre los diferentes niveles asistenciales, evitando estudios repetidos, reduciendo errores y mejorando la experiencia del paciente.

En este sentido, Patricia Arroyo destacó que la reciente incorporación del concepto de salud digital en la Ley General de Salud representa un avance importante para impulsar el uso del Expediente Clínico Electrónico, la telemedicina, la telesalud y otras herramientas tecnológicas que favorecen una atención más eficiente y centrada en las personas.

"Organismos como el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud han documentado que las inversiones en salud digital pueden generar un retorno de hasta tres a uno, gracias a la optimización de procesos y la reducción de desperdicios."

La tecnología debe verse como una inversión

Uno de los mensajes centrales de la entrevista fue la necesidad de cambiar la percepción sobre la inversión tecnológica. Por ello, la adopción de tecnologías de información no debe considerarse un gasto, sino una inversión estratégica para fortalecer la competitividad y sostenibilidad de las instituciones de salud.

Inteligencia artificial requiere bases sólidas

La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para optimizar la gestión hospitalaria, apoyar la toma de decisiones clínicas y aprovechar el enorme volumen de información que generan las instituciones de salud.

No obstante, Patricia Arroyo enfatizó que su implementación debe sustentarse en información de calidad y sistemas interoperables. Antes de incorporar soluciones de inteligencia artificial, es indispensable contar con expedientes clínicos electrónicos robustos, bases de datos confiables y plataformas tecnológicas integradas que permitan obtener resultados precisos y útiles para médicos, administradores y pacientes.

EMA Salud impulsa la transformación digital

En EMA Salud creemos que la transformación digital va más allá de incorporar tecnología. Se trata de integrar los procesos clínicos, administrativos y financieros para generar información confiable, optimizar recursos y mejorar la atención de los pacientes.

A través de soluciones interoperables, ayudamos a hospitales y clínicas a fortalecer su eficiencia operativa, mejorar la seguridad del paciente y avanzar hacia un modelo de atención más sostenible, conectado y centrado en las personas.